lunes, 17 de febrero de 2014

CUENTO PARA REFLEXIONAR

A continuación le dejamos con un cuento de Jorge Bucay para reflexionar sobre los impedimentos que a veces nos ponemos en nuestra vida y como todo es producto de nuestra mente.

Siempre me ha gustado ir a los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enorme bestia hacía despliegue de su peso, tamaño y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente:
¿Qué lo mantiene entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapa porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia:
–Si está amaestrado ¿por qué lo encadenan?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía...
Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a sus destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree –pobre– que NO PUEDE.
Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...
Vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad... condicionados por el recuerdo de «no puedo»...
Tu única manera de saber, es intentar de nuevo poniendo en el intento todo tu corazón...


miércoles, 5 de febrero de 2014

ejercicio de aburrimiento

ABURRIMIENTO.-
    El aburrimiento nos asedia con mucha frecuencia sobre todo y principalmente cuando no estamos ocupados en nada que nuestra mente tenga que trabajar y fijarse en algo. Ahí comienza el tedio y el aburrimiento propiamente dicho.
Aburrimiento es no hacer nada, hacer cosas por obligación, estar solo ó también charlar con gente  desagradable. Y podiamos relatar muchas mas como ir a un espectáculo que no te gusts,  pasear sin rumbo, salir sin tener ganas... que no haya nada en la tele que sea de tu agrado, contar hormigas...
Proponemos ahora un ejemplo de una persona aburrida y de las soluciones que propone cuando esto suceda:

  Estoy tumbada en el sofa un domingo por la tarde, son las cinco y aun queda un sinfin de tarde hasta que termine el dia.
   No hay nada que hacer  en este pueblo como posiblemente en casi todas no hay actividades para poder asistir a algún espectáculo que quisieramos ir.
    Me levanto y me cojo las llaves y salgo de casa pensando eso si en las cosas que podría hacer mañana y así procurar no aburrirme. Llamo por telefono a quien sea de mi lista de contactos y llamo hablando quizás de cosas indiferentes pero que me sirven para salir de la apatía y le cuento mi vida durante un rato.
   Me paro en un quiosco del paseo y  me compro una bolsa de palomitas o de lo que sea para saciar el aburrimiento con el estomago contento.Mientras  me como las palomitas me acerco a la cartelera del cine por si hubiera alguna pelicula interesante y así ver alguna del último paso y ya tengo la tarde de domingo echada. Si no hay pelicula interesante en el cine, sigo con mi paseo de camino a casa y cuando llegue me leo un libro. Si no tengo libro que leerme, cojo el internet y me bajo una receta de cocina para elaborar un postre para regalarselo a mi compañera o mi vecino y hacer una buena obra. Me entretengo viendo el video y elaborando la receta durante dos horas.
Ceno con lo que ha sobrado de la receta elaborada que esta riquisima. Aun me queda tiempo para pasar este domingo luego me pongo la musica relajante de fondo y cojo una copa de vino tinto y llenas la bañera de tu casa de espuma y agua y te das un baño hasta que te salgan arrugas en los dedos.
Ya para finalizar nos vamos a la cama calentitos del baño y ya metidos en la cama nos leemos un buen libro hasta que nuestros ojitos se vayan cerrando poco a poco.
Esto es el arte de vencer al aburrimiento ¿ A que esperas a contarnos tu anecdota??

Espero que te sirve de ejemplo